Romper - barreras

Romper barreras cuando quieres estudiar en el exterior

Publicada en Publicada en Sin categoría

Ya estamos en la recta final de este año; y estamos también a punto de alcanzar el año y medio de haber creado este blog con la intención de abrir un medio de información y asistencia para las personas que quieren venir a estudiar a Malta. Un medio en el cual tanto ustedes como yo ganemos amigos, confianza, experiencias; y podamos hacer a un lado las odiosas realidades que aún vivimos en nuestra sociedad, cuando apartamos a alguien por pertenecer a un país, región; o simplemente por no pensar como nosotros. Un medio para que desde el respeto, la honestidad y el trabajo mutuo, podamos encontrar la opción más adecuada a los objetivos de cada quien; rompiendo barreras y acercando personas a sus metas.

En lo personal,  siento que he logrado el propósito de ayudar a otras personas y romper esas barreras. Barreras que vienen de afuera; y que solo es posible hacerlas a un lado, cuando realmente somos capaces de ponernos en los zapatos de los demás; y actuar con ellos, como quisiéramos que ellos actuaran con nosotros.

Otras barreras

Sin embargo, también siento que hemos logrado derrumbar otras barreras que tenemos dentro de cada uno de nosotros. El miedo, el creer que no somos capaces de lograr lo que queremos, la resistencia al cambio, el sentir que estamos luchando solos; o simplemente estar congelados por no tener claro el camino. Son cosas que me ha tocado vivir con muchos de los que han llegado a Malta a través de esta ventana. Barreras que de una u otra manera hemos aprendido a romper en el día a día de esta experiencia. El reto de estudiar inglés en el exterior, no está solo en tomar la decisión de viajar. Pues una vez estás en tu destino, te das cuenta que es ahí donde inicia realmente tu tarea; y donde con más intensidad tendrás que enfrentar las barreras y los desafíos para lograrlo.

Quién dijo que era fácil?

Tomar la decisión de salir a estudiar al exterior no es fácil; son muchas las cosas que entran en juego: estudio – trabajo, familia, recursos, amigos, problemas, tiempo, salud etc… Son todas variables de gran importancia, que requieren cierta definición sí queremos viajar tranquilos. Pero existe un punto en el cual sobredimensionamos esas variables, para tratar de convencernos de seguir donde estamos y no salir de esa bien conocida por todos “zona de confort”. (Aunque la tal zona de confort, no es ni tan cómoda como su nombre sugiere; pues nada peor que tener que quedarse en un lugar, condición o situación, estáticos y obligados por algún motivo; a veces real y a veces creado en nuestra mente.

Y esa es una de las barreras que tenemos que empezar por romper, para generar cambios en nuestra vida; pero nadie la va a romper por nosotros. Somos nosotros mismos, los que tenemos que tomar la decisión de lanzarnos; y una vez ahí “en el ruedo”, dar lo mejor que tenemos para que realmente ese esfuerzo valga la pena.

Hay tal vez algunas cosas que podría decirles frente a ese proceso de derribar barreras y tomar la decisión de viajar a estudiar; que he aprendido durante todo este tiempo y que quiero compartir con ustedes:

Escucha consejos, pero no heredes o adoptes miedos

Uno tiene que aprender a escuchar y ser selectivo con los consejos. Pues aunque hay personas que nos dicen cosas con la mejor de las intenciones; esas cosas algunas veces están basadas en sus propios miedos. Por eso aprende a identificar y seleccionar lo valioso que encuentres en medio de esas voces.

Entiende que de una buena planeación depende mucho tu experiencia pero no la garantiza

Hay muchos factores que influyen en la experiencia que vives; altos, bajos, preguntas, retos inconvenientes. Son muchas las cosas que tendrás que enfrentar durante el tiempo que dures viviendo y estudiando por fuera. Y es en este punto donde yo creo que cobran mayor sentido esos lazos de amistad, respeto y trabajo mutuo que desarrollo con cada uno de ustedes durante el proceso de planeación del viaje. Pues realmente es a través de ese trabajo conjunto, que tu te das cuenta de que realmente yo estoy aquí acompañando esa experiencia, .

Que tu premisa para explorar opciones no sea “busco lo más económico”

Este es el gran error que muchas personas cometen y por lo cual las malas experiencias y decepciones llegan después. Un viaje de estudios no es un paseo, no es turismo; no es algo de corto plazo como lo son unas vacaciones. Para un viaje de estudios tu necesitas estar cómodo, sentirte a gusto con la calidad de tu alojamiento, de tus clases, de tu entorno; y esas variables a largo plazo empiezan a pesar mucho mas de lo que piensas.

Incluso en muchas ocasiones, esas variables se convierten en barreras para el logro de tus objetivos. Sí realmente quieres hacer una buena inversión; irse por la opción mas económica, tal vez te lleve a resultados no deseados. Así como irse por la opción más costosa, tampoco es garantía de que sea la mejor para tus propósitos. De ahí la importancia de entender que necesitas y encontrar una opción que con balance, satisfaga tu propósito.

Por último y como siempre lo digo, antes, durante y después de tu viaje trata a las personas con respeto, valora a quienes disponen de su tiempo para ayudarte; en otras palabras, deja las puertas abiertas, rompe barreras y antes de cruzar fronteras, asegúrate que eres el tipo de ser humano que tu mismo quisieras encontrarte en el camino de esa nueva experiencia que vas a vivir.

En el próximo post les voy a hablar un poco de esas barreras que se viven un vez estas en Malta. Creo que merece la pena que lo leas, porque para eso uno también debe venir preparado. No olvides dejar un “me gusta” sí te ha gustado este post y compartir en tus redes sociales o con tus amigos.

Recuerda que puedes escribirme a contacto@desdemalta.com para asistirte en la planeación de tu viaje.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *